El tema de los sueños siempre ha sido algo que ha despertado gran interés en mí. Lejos de las típicas interpretaciones de libro que te dicen que soñar tal cosa significa algo muy específico, considero que pueden reflejar aspectos emocionales generales de la persona que los tiene, muy interesantes para conocerla mejor. Eso sí, considero que siempre han de analizarse de forma orientativa y teniendo en cuenta gran cantidad de aspectos de la persona en cuestión, pues no podemos llegar a conclusiones absolutas considerando únicamente los sueños. De la misma forma, creo que no hay que atender de forma prioritaria al contenido manifiesto de los sueños, si no que lo más interesante es lo que la persona siente cuando los sueña (lo cual es lo que determina mayoritariamente si después el sueño se recordará o no). Bien analizados, nos pueden informar sobre los deseos de la persona, frustraciones, miedos, gustos, intereses, ilusiones… Siempre partiendo de la interpretación del contenido emocional.
Pues bien, se me ocurrió recientemente que sería interesante compartir algunos de mis sueños con vosotros. Tengo la costumbre de anotar los sueños que recuerdo o que encuentro interesantes, para posteriormente analizar el por qué de los mismos. Hace unos días tuve un sueño digno de thriller psicológico. He de señalar, antes de que lo leáis, que llevo algunos meses viendo películas que se asemejan al sueño y que pueden ser las responsables de que haya soñado esto (la emoción detrás de este contenido podría ser mi entusiasmo hacia las mismas, o lo que éstas evocan en mí). Durante el sueño, además, pude sentir emociones y sensaciones diversas, como miedo, agobio, tristeza, melancolía…, y otras más positivas ligadas a lo interesante que me parecía la situación y el reto que suponía. Este sueño en concreto refleja una especie de sensación de impotencia, de estar atrapado en algún sitio. No sé exactamente si habrá algo específico detrás o si simplemente fueron emociones generales las que lo evocaron, pero más o menos mi interpretación del mismo ha ido en la dirección que acabo de indicar.
He de matizar que, aunque he leído alguna cosa sobre sueños, no sé en la práctica clínica las distintas formas que tendrán de analizarlos, y todo lo que pueda aportar sobre el tema son meras reflexiones a partir de lo que se sobre el tema.
Una vez dicho todo esto, os dejo con mi sueño:

La parte del sueño que puedo recordar comienza con un viaje que realizo en solitario en bicicleta. No recuerdo de dónde vengo ni a dónde me dirijo. Me encuentro atravesando una zona de campo por una carretera de tierra. El terreno es bastante irregular y me encuentro con cambios de nivel frecuentes. Llegados a cierto punto aparecen unos zorros que me ven y empiezan a seguirme justo al comienzo de una pendiente descendente, donde la carretera realiza una curva a la izquierda. Al hacer la curva decido bajar un barranco no demasiado inclinado para poder escapar de los zorros. Acabo en el patio trasero de una casa. Era un terreno cuadrangular bastante amplio, con una pequeña casa de dos pisos en una de sus esquinas. Atravieso el patio y me encuentro con unos perros y sus dueños, los cuales me acompañan a la entrada principal e impiden que los perros me molesten. Me dispongo a continuar mi camino cuando descubro que la calle no tiene salida. En ese momento bordeo el patio de la casa de la que acababa de salir para intentar buscar otra salida, pero sin encontrar nada. Vuelvo a entrar en el patio para preguntar a los dueños de la casa por la salida, a lo que me responden que no existe salida, que nunca podría salir de ahí. Entonces busco entre los árboles hasta que descubro una carretera. Pedaleo con fuerza con la sospecha de que lo que me habían dicho fuera en serio, cosa que me dejaba en una especie de estado de inquietud. Un poco más adelante contemplé con sorpresa cómo mis sospechas se hacían realidad al volver a encontrarme con los zorros que me habían perseguido antes de llegar ahí. Estaba en el mismo sitio que donde había empezado, lo que me hizo comprender que me hallaba en una especie de bucle espacio-temporal. Entonces pedaleé con rabia, saltando el barranco con más fuerza de la debida y cayendo en picado. Me herí de gravedad y el dueño de la casa se acercó a decirme que debía volver a empezar. Comprendí en ese momento que tenía que matarme. Puede que ese salto fuera algo equivalente a lo que hacemos en los videojuegos cuando llegamos a una pantalla de la que sabemos que no podemos salir y nos suicidamos para volver a empezar. Se acercó con una pistola y me disparó en la cabeza. Sentí algo de miedo, pero sabía que era lo que debía hacer.
Entonces el bucle se repitió, y acabé de nuevo en el patio, donde pude conocer a los habitantes de la casa. Estaba tremendamente apenado, pues tendría que quedarme allí para siempre y no podría volver a ver a mis seres queridos. Ellos sin embargo mostraban cierta despreocupación, supongo que ya lo tenían más que asumido. No alcanzo a recordar el por qué de cómo se sentían ellos, pero transmitían mucha cercanía, confianza, eran buenas personas, toda una familia, con gente de distintas edades. Me llevaron entonces al salón de la casa, donde comencé a planear cómo salir de ahí.
Me dieron un ordenador y hackeé una página web donde se veía el planeta tierra. El hackeo consistió en colocar un círculo en una parte del mundo que actuara a modo de anuncio en el que la gente pudiera clicar. Supongo que la idea era observar quién estaba detrás de haber convertido esa zona en un bucle espacio-temporal. Sorprendentemente, fueron ciertos personajes de televisión y de cine los que pulsaban en la zona, en concreto extraterrestres.
Entonces un ente oscuro abrió la verja y comenzó a subir las escaleras de la casa. Me dijeron que debía ir con ella. Tenía forma humana, pero no podía distinguir nada de su cuerpo pues estaba totalmente envuelto por una sombra. Supuse con miedo que había descubierto algo que no debía. Me llevó fuera de la casa a un coche. Según subíamos en el coche la sombra desapareció, transformándose en una persona mayor. Empezó a conducir de forma un poco temeraria cuesta arriba, en la dirección opuesta a donde comenzaba el bucle. Me explicó que era la persona que más tiempo llevaba ahí. Me pregunté entonces ¿cuánto tiempo habrá pasado aquí para haberse convertido en una especie de líder, adquiriendo además esa forma fantasmal? ¿Sería una persona como yo que acabó aquí? El caso es que no tenía nada que ver con la creación de ese lugar (si es que alguien lo había creado) sino que era una víctima más del bucle. Mientras avanzábamos (hacia algún lugar, o quizá hacia ninguno) tenía la esperanza de que me desvelara más sobre ese lugar, algo que me ayudara a volver a ver a mi familia. Entonces me contó algo que me heló los huesos.

Cada vez que moríamos en ese lugar, al volver a comenzar lo hacíamos en una nueva dimensión, donde ninguna de las personas eran las mismas, y por ende, el mundo no era el mismo. Entonces supe que jamás volvería a ver a mis familiares de verdad, y que en el mundo del que venía probablemente ya estaba muerto. Entonces vimos un coche que venía de frente, con el que chocó a propósito. El coche empezó a volar y a estrellarse con el suelo múltiples veces. Acabamos tumbados en el techo, moribundos, a punto de volver a reiniciar el bucle. Entonces adquirió, tumbada en el suelo, una apariencia joven, con una expresión en su cara de paz, serenidad.
Poco después me desperté (en la vida real), pero antes, en un paso intermedio entre el sueño y la vigilia pude ver un último fragmento de este sueño en un intento de conocer respuestas antes de volver a la vigilia, pues ya estaba medio despierto. Solo pude ver varios partes médicos de la misma persona en días consecutivos, todos en el mes de diciembre. No recuerdo exactamente lo que decían, pero era algo grave.
No sé exactamente a dónde me hubiera conducido el sueño de haber seguido dormido, pero creo que lo que estaba intentando mi yo del sueño era volver a la primera dimensión a la que perteneció para ver qué era el último que le había pasado, o al menos intentar encontrar alguna conexión con el bucle espacio-temporal, encontrando esos partes médicos como los últimos indicios de esto.
Tengo dos teorías al respecto: La primera es que no estaba exactamente en otra dimensión, si no en un coma inducido por un traumatismo al caer por un barranco en el trayecto del viaje en bicicleta. Mi otra teoría es que esos partes reflejaban su muerte en la dimensión original, y simplemente se encontraba comprobando que lo que había dicho la vieja era real.
De tratarse de lo primero, sería simplemente una conexión con la realidad desde un estado de consciencia ajeno al mundo real. De tratarse de lo segundo, estaría buscando volver a la dimensión donde pertenecía con sus familiares, descubriendo que ahí había muerto y que su existencia ahora no pertenecía a esa realidad, sino a otra.
Y eso es todo. Una historia un tanto triste pero, desde luego, interesante. Hubiera estado bien haber seguido durmiendo para saber lo que pasaba al final, pero bueno, al menos me quedé con esa última pista. Si queréis compartir alguna idea que os suscite el sueño o este tema en general, os animo a compartirla conmigo. Si alguno de vosotros incluso se anima a compartir alguno de sus sueños estaré encantado en publicarlo por aquí.
¡Un saludo y hasta la próxima!
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