Esta semana hice un post en Instagram donde compartí algunas preguntas que podemos hacer a nuestros dibujos. Las actividades artísticas, que ya de por sí tienen una cualidad terapéutica que nadie pone en duda, son un medio perfecto para la exploración personal e interpersonal, nos permite una comunicación directa con nuestro sentir, y pone en imágenes (o el medio que sea) todo lo que llevamos dentro y que a veces nos cuesta transformar en palabras. No sólo suponen un diálogo con nosotros mismos, también con otras personas; en especial aquellas que encuentran dificultad en expresar lo que sienten con palabras.
Junto a este post propuse un ejercicio que consistía en describir este dibujo hecho por mi con una sola palabra. Voy a empezar este artículo con mi propio análisis y anotaciones en el transcurso de la creación de la obra y posterior análisis tiempo después, y después comentaremos las respuestas de los usuarios.

Las anotaciones al lado de este dibujo hacen alusión por un lado a que estas figuras habían aparecido casi de la nada, con una facilidad increíble, y por otro lado apuntaba a una nueva técnica que consistía en un trazo libre, casi sin levantar el rotulador, pero siguiendo la intuición. Esto es, por ende, una técnica mixta, libre pero a la vez intuitiva, haciendo garabatos aleatorios, pero dando forma a figuras que van surgiendo casi por sí solas.
A destacar, como anoté a pie de dibujo, que escuchaba free jazz de fondo. Muy inspirador y muy caótico. Todo muy en concordancia.
Con el paso del tiempo, y de forma un poco descontextualizada, se me ocurre interpretar aquí la presencia de 3 yoes diferentes, quizá las 3 instancias de la psique de Freud: el yo, el ello y el superyó. El yo sería el central, que de alguna forma es más definido y lleno de detalle, como la vida misma. El superyó sería el de la derecha, pues tiene menos detalle y eso lo hace más idílico, refleja más bien una idea, y las ideas no están tan matizadas y no son de carne y hueso como la vida misma. De igual manera, el yo del dibujo se parece mucho e intenta parecerse a este yo ideal, lo cual va en concordancia con la teoría. Por último, el ello sería el de la izquierda, que es más feo, más caótico e incluso terrorífico. Si lo observáramos desde el prisma del imaginario (desde el yo) y bajo un prisma superyóico, moral, del sistema humano y cultural, sería un ente aterrador, malévolo, extraño, y así es como queda reflejado en este dibujo. Mientras que los dos personajes anteriores tiene pelo, están peinados, tienen un rostro sereno, son atractivos; el ello se ve sin pelo, con la cabeza sucia o con cicatrices o quizá con un pelo muy pobre, la nariz grande, unos ojos grandes y temerosos… ¡Y sin boca! O más bien con un caos enorme en el sitio donde estaría. Se refleja aquí pues la censura, el ello dice cosas pero las censuramos.
Hay otro detalle que ha llamado especialmente mi atención hoy: el primer personaje tiene los ojos súper abiertos, casi en una expresión de terror, mientras que los otros dos los tienen cerrados o entrecerrados, con una expresión mucho más serena. ¿Parece que hay que “no ver” para poder mantener la serenidad? ¿Qué es lo que no hay que ver? Me viene bastante a juego con la interpretación de las 3 instancias de la psique, pues el ello es pura verdad sin filtros, lo que uno siente desde abajo, desde la más pura naturaleza, mientras que el superyó es una imagen ideal, y el yo que está en medio tiene que crear su propia realidad para no perder la cabeza entre esas dos fuerzas opuestas.
¿Podría ser lo que no se quiere ver lo real (en términos lacanianos)? ¿Podría ser quizá el miedo? En el terreno espiritual la única verdad es el silencio, siendo el miedo una cuestión muy mental que nos puede privar de la calma en un intento desesperado de sobrevivir.
Me fijo también que el primer y el tercer personaje están como conectados por abajo, por una especie de nube. ¿Dos caras de una misma moneda que dan lugar a un yo, que sería el del en medio? En medio entre nuestra parte más básica y animal, conectada a tierra, y la parte idílica que todos querríamos ser, nos encontramos nosotros, personas de carne y hueso, nuestra parte consciente, que da forma a toda esta vorágine de fuerzas en disputa.
En Instagram propuse que resumieran la imagen en una palabra.
Si tuviera que hacerlo yo en base a mi interpretación sería: ego, psique, triángulo, trinidad…
Si lo hago de forma más libre me viene: aturdimiento, calma, Jesús (mi colega, que se parece), Roger, maldecir, injuria, destierro,…
En esta última línea, el dibujo me transmite como gente de bien condenando a alguien que es diferente, que va por otro lado. Serían como imágenes prepotentes echando a alguien sobre quien se consideran mejores, para intentar quedar por encima. Hasta cierto punto, guarda cierta relación con mi desarrollo anterior, ¿no hace eso acaso el superyó respecto a los deseos del ello? ¿No hacemos eso a veces con las personas que despuntan, que son fieles a sí mismas y salen del rebaño?
Ahora vamos con las respuestas que dieron los usuarios de Instagram:
Respuestas:
| Trayecto |
| Identidad |
| Evolución |
| Rivalidad |
| Etapas |
| Deconstrucción |
Ha habido en las interpretaciones de los usuarios una clara noción de temporalidad y cambio, más en concreto transformación personal. Con sus respuestas hice la siguiente elaboración que les devolví por stories:
Trayecto. Con una connotación de viaje. La vida como un gran viaje, una constante transformación, un movimiento hacia algún lugar, o quizás, a otras versiones de uno mismo. ¿Trayecto hacia dónde? ¿Importa el donde? Trayecto también podría tener una connotación física. La trayectoria de un objeto lanzado, impulsado por una fuerza. ¿Qué fuerza nos impulsa? ¿Qué otras fuerzas contrarrestan dicha fuerza? ¿Qué otras fuerzas externas influyen en la trayectoria?
Identidad. Me llama la atención pensar en una identidad individual conformada a partir de 3 personajes, como aquí se ve. ¿Será nuestra identidad el resultado de la interacción de todas nuestras contradicciones?
Evolución. Parecido a trayecto, pero un concepto con un toque incluso biológico o antropológico. La evolución de la especie y la evolución del individuo, mismo proceso a nivel macro o micro. ¿Evolucionamos todos de la misma forma, hay puntos comunes, o es un fenómeno individual relativamente aislado?
Rivalidad. Esta despunta un poco de las otras respuestas. Nuestro entorno nos obliga a competir, la supervivencia implica rivalidad. Ahora bien, ¿es toda rivalidad en el fondo con nosotros mismos por dar una mejor versión? ¿suponemos que el otro tiene algo que nosotros no? ¿Lo tiene? ¿El qué? ¿O más bien rechazamos algo que no queremos para nosotros? ¿Puede que eso que rechazamos lo tengamos en realidad? ¿Esconde la rivalidad un proceso hacia la aceptación personal? ¿Es un proceso necesario, en cualquier caso, para la transformación personal?
Etapas. Parecido a trayecto o evolución, pero con una connotación más temporal. Separar en parcelas unos momentos de nuestra vida de otros por su propia lógica interna. ¿Qué hacía que esa época concreta se mantuviera? ¿Qué hizo que se cerrara? ¿Qué se mantiene y qué desaparece?
Deconstrucción. Deconstruir implica replantearse algo que ya estaba construido y edificado, algo que se daba por hecho y que ahora se desarma pedazo a pedazo para dejar ver qué había ahí y si tenía algún sentido. Un fenómeno que asusta y que implica malestar pero a su vez libera y permite que nuevas cosas sucedan. ¿Nos permitimos vivir constantes deconstrucciones de nuestra realidad, o nos hemos acomodado en una versión determinada? ¿Cuánto nos asusta el cambio? O por el contrario… ¿disfrutamos del cambio? ¿Será el cambio un sitio posible donde habitar y hacer vida?
Así haciendo síntesis, tenemos la noción del cambio y la evolución personal, cosa que inevitablemente trae consigo instancias de uno mismo en disputa, la cual genera el movimiento que nos hace evolucionar. Dicha disputa inevitablemente también es con otras personas, ya sea por sobrevivir, ya sea porque vemos en ellos representación de lo que queremos o de lo que no queremos ser.
Y hasta aquí mi análisis. ¡Cuánto juego ha dado un dibujo echo casi que “al azar”! Lo pongo entre comillas porque nunca es al azar, siempre hay algo por abajo. Y de traer ese algo a la superficie podemos hacernos más conscientes de nosotros mismos y usar ese saber para progresar y ser nuestra mejor versión.
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