Lo primero es aprender a vivir con uno mismo

3–5 minutos

leer

Tras meses y meses (y diría que incluso años) de viaje interior y descubrimiento personal, creo que una de las máximas a las que he llegado es el hecho de que el punto de partida es siempre uno mismo. Primero aprende a vivir contigo mismo, luego vendrá el resto. Vamos a profundizar un poco en el asunto, pero antes de nada, partamos de la cuestión que considero inicial:

¿Hasta qué punto dependemos del exterior para estar bien?

Imagen de Ghinzo en Pixabay

Hace mes y pico pregunté por instagram algo parecido para ver qué opinaba la gente, y lo cierto es que hay bastante diversidad de opiniones, quien le da más peso a un factor o a otro.

Aquí entramos en el debate de si la felicidad se tiene que encontrar a partir de algo externo a uno mismo, o si parte del interior independientemente de fuerzas externas. No es una cuestión fácil, y yo ciertamente he estado a lo largo de mi vida en ambos puntos, inclinándome más en una dirección u otra. Os voy a poner un poco en contexto, y así entendéis un poco cómo fue mi evolución en lo que respecta a este punto. Yo siempre he sido muy introvertido y he vivido de forma muy autónoma, con mucho espacio para mis cosas. Una de mis grandes pasiones es a la música, así como a la psicología, cosa que queda manifiesta en este blog, que es una actividad directamente relacionada. Ha habido momentos en los que no sabía si las actividades a las que dedicaba tiempo las hacía por mi mismo o por otras personas. No sabía si componía para que otra gente escuchara mi música, o si lo hacía por mi. No sé si compartía asuntos de psicología o estudiaba por mi o por ayudar a los demás. Mi satisfacción no sabía a qué se debía, y tampoco mis metas a donde se dirigían.

Imagen de Radosław Cieśla en Pixabay

Hubo una época en la que me inclinaba más en la dirección de que el bienestar viene de hacer cosas significativas en el mundo, más allá de ti mismo. Hasta cierto punto, sigo dando la razón a esta afirmación, pero si te la tomas de un modo muy radical, considero que acaba perdiendo validez. Podemos encontrar el equilibrio a partir de cosas que hacemos fuera de nuestro círculo, pero hay más factores. Tú puedes vivir ayudando a los demás, o haciendo música que escuchan miles de personas y seguir siendo infeliz. ¿Qué es lo que falla entonces? ¿Es que hay gente “egoísta” y gente que necesita generar impacto exterior? Lo dudo, creo que todos tenemos ambos componentes, igual en mayor o menor medida. La cuestión entonces creo que no reside enteramente en este factor.

Imagen de Free-Photos en Pixabay

Hoy día me muevo más en este postulado: primero aprendes a encontrar el equilibrio por ti mismo, sin ayuda de factores externos, y después, es cuando de forma natural empiezas a funcionar y ser útil para los demás, lo cual a su vez te hace estar mejor. Creo que no puedes ser útil para los demás si antes no has logrado estar bien contigo mismo. De lo contrario, dicha ayuda, de hecho, sería un poco forzada, no algo que salga de forma natural de uno mismo. Eso hará que sea una ayuda menos útil probablemente. Cuando estás en equilibrio es cuando surge en ti de forma natural ese impulso e inclinación hacia los demás. Si no estás bien contigo mismo lo que surgirán son rivalidades y envidias, lo que hará que todo lo que hagas en el fondo sea egoísta, pues lo estarás haciendo para conseguir arreglarte, no por los demás. Si te dijera que ayudo a los demás para estar bien conmigo mismo, ¿no sonaría egoista? Podrías llegar al punto de forzar que los demás dependan de ti.

Imagen de Free-Photos en Pixabay

Puede que esto suene políticamente incorrecto, pero piensa primero en ti, en que estés bien, y luego vendrá el resto, pues sólo entonces podrás ser verdaderamente útil y hacer lo que te es genuino en la sociedad.

Antes da acabar, quiero puntualizar que en estos temas pienso que no hay verdades absolutas ni hay que ponerse muy radical con una posición. Son asuntos que requieren descubrimiento personal. Con esto, mi intención es invitar a la reflexión y al autodescubrimiento, más que otra cosa. ¿Vosotros qué opináis al respecto? Os invito a compartir vuestras ideas en la página de facebook del blog: “divagaciones de un millenial”.

¡Un saludo y que tengáis un buen día!

Deja un comentario